La gestión de la demanda es una estrategia para modular carga en horas punta, buscando que la potencia del usuario sea la mínima posible cuando ocurra la demanda coincidente. Esa es la definición. Lo interesante empieza cuando uno intenta llevarla a la práctica. El periodo de horas punta va de 17:00 a 23:00 — seis horas. Pero el pico del sistema ocurre en un instante puntual dentro de esa ventana, y ese instante se mueve día a día según el clima, el calendario, la actividad industrial y la generación disponible. Modular seis horas todos los días sería carísimo en producción. Modular dos horas, pero las dos horas correctas, es perfectamente asumible. La plataforma de gestión de la demanda eléctrica le permite conocer los intervalos horarios de mayor riesgo a través de las predicciones de consumo de energía del país, a corto y a largo plazo. Convierte un cargo que hoy paga completo y a ciegas en un ahorro medible, sin comprometer producción los 30 días del mes.